Tabú sexual dificulta mensaje prevención a gays chinos
(Reuters) - Lexy Zhang se ríe nerviosamente cuando cuenta sus primeras experiencias conociendo hombres para tener sexo, en un país donde los preservativos están muy disponibles para planificación familiar pero no siempre promovidos para prevenir el sida. "Estaba teniendo sexo sin protección todo el tiempo," dice el joven de 26 años, sentado en un moderno bar de Pekín frecuentado por gays. "Muchos chinos gays piensan que es genial no tener que preocuparse por el embarazo, pero no tienen idea de las enfermedades de transmisión sexual," agrega Zhang, quien asegura que ahora jamás consideraría tener sexo sin cuidarse. En China, la homosexualidad, aunque ya no está considerada oficialmente como un desorden mental, es todavía un tema prohibido para muchos. Ese tabú con frecuencia se extiende a discusiones sobre el sida y el uso de preservativos para hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres.Los preservativos están muy disponibles gracias a la antigua política de China de tener un solo hijo, pero las actitudes conservadoras y una falta de disposición para hablar sobre sexo significa que no siempre se hace la conexión con la prevención del sida."El sexo es tabú y los preservativos han sido principalmente usados como parte de la planificación familiar más que para tener sexo seguro," dice Lee Folland, un estudiante que está realizando una investigación en la Universidad de Cambridge sobre el marketing social de los condones en China.En un estudio realizado en Pekín, sólo el 15 por ciento de 482 hombres que tenían sexo con otros hombres comprendía que corrían el riesgo de contraer VIH, según un informe del 2005 elaborado por Onusida.Un 49 por ciento de los entrevistados dijo haber tenido relaciones anales con hombres sin protección en los últimos seis meses.Un estudio de fines deL 2004 llevado a cabo por el Centro Chino Para el Control y Prevención de Enfermedades en la ciudad de Harbin, encontró que casi el 20 por ciento de los hombres que tenían relaciones sexuales con otros hombres también lo hacían con mujeres. Más del 10 por ciento estaban casados."Hay una fuerte presión social para casarse o ãqué dirán los vecinos? No se trata solamente de cómo reaccionarán tus padres, sino también de cómo reaccionarán los demáé ante tus padres," dijo Folland, en alusión al temor al ostracismo social de los padres cuyos hijos se pensaba que eran homosexuales.En los bares para gays y en los saunas de China con frecuencia no hay preservativos ni información disponible acerca de sexo seguro. Aunque están empezando a aparecer gracias a grupos de voluntarios, programas de divulgación y una tardía toma de conciencia del problema por parte del gobierno.Pero incluso esa información a veces puede ser demasiado moderada como para incluir gráficos de cómo se usa un preservativo."De otro modo en China probablemente sería considerado pornografía," dice el activista chino del sida River Wei.COMPLICACIONES DE FRONTERA En Hong Kong, Ricky Fan de 40 años, visita una vez por semana los numerosos saunas gay de la ciudad, lugares que se han vuelto cada vez más populares en los últimos años entre los hombres que buscan sexo anónimo.Estos lugares son siempre negros. Pero una vez que se acostumbran a la oscuridad, es probable que los visitantes sean recibidos con vistosos volantes y postales sobre sexo seguro, tests de VIH y preservativos gratis, desde los vestuarios hasta los muchos pequeños cubículos.El mensaje ciertamente no se pierde para los miembros más activos de la población gay de Hong Kong."Siempre uso preservativos, el 100 por ciento de las veces. Porque es más seguro," dice Fan, quien ha visitado saunas en los últimos cinco años en Hong Kong, China continental, Tailandia, Taiwán y Japón."Rechazaría a cualquier que no los use," agrega.Pero esa actitud dista mucho de la norma. En los últimos años las infecciones de VIH entre hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, se han disparado en casi todas las grandes ciudades de Asia."En Hong Kong, aquellos que no son atractivos y no pueden encontrar a nadie van a Shenzhen (del otro lado de la frontera sur de China) a pagar por ‘taxiboys,"’ dice el propietario de un sauna Ray Chong, en alusión a los gigoloes que atienden a clientes hombres en las grandes ciudades chinas."Ellos pagan más para que los jóvenes no usen protección," agrega.POBLACION MÓVILLos grupos de activistas, que han hecho mucho por contener el contagio de VIH en Hong Kong, dicen que su trabajo se ve complicado por el crecimiento del negocio del sexo en la China continental, que comparte una frontera cada vez más porosa con Hong Kong."En Asia los índices de contagio han subido entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres debido a la movilidad de la población, de modo que nuestro trabajo no puede permanecer tan localizado. Debemos ir a donde ellos van," dijo Lau Chi-chung de AIDS Concern, un grupo con sede en Hong Kong."Lo que podemos hacer es limitado. Debemos colaborar con el gobierno, otras ONG en China continental para difundir el mensaje," añadió.Otro problema en China es que muchos hombres no se identifican como gays o bisexuales. En efecto, gracias a la falta de educación y tabú cultural no están siquiera al tanto de que el concepto existe, según los activistas."Si tienes 40 años, has estado casado toda tu vida, tienes hijos y vives en el campo y luego un día descubres tu verdadero ser y tienes relaciones sexuales con un hombre, no vas a pensar en usar un preservativo," dice Wei.
