Hogar para los jóvenes gay en Nueva York Nueva York
Para muchos no es fácil llevar una vida normal siendo gay. Incluso en Nueva York, una ciudad que se distingue por su liberalidad y la tolerancia hacia hacia la diversidad y la diferencia, “salir del closet” es una decisión que aún acarrea muchas consecuencias como el rechazo, la discriminación. Esta experiencia puede ser doblemente traumática en el caso de jóvenes adolescentes quienes aún no tienen la madurez para defender su identidad sexual, especialmente cuando viven en hogares donde su tendencia sexual puede ser duramente reprochada. ¿Qué puede hacer uno de estos jóvenes cuando es expulsado de su casa, sin importar que no tenga un lugar a donde ir? La ciudad de Nueva York cuenta hoy en día con un refugio especial para jóvenes de la comunidad LGBT. ‘Sylvia’s Place’ se encuentra en el 446 W36 St. en Manhattan, un espacio que durante el día sirve como comedor y despensa para la gente que vive en la calle y durante las noches —entre 8 pm. y 12 am.— sirve como centro de atención y hogar de paso para jóvenes gay. Allí, cada noche jóvenes entre los 16 y 23 años tienen acceso gratuito a un balanceado plato de comida, un duchazo y ropa. Además cuentan con la consejería de expertos que pueden orientarlos o simplemente escucharlos sobre cualquier duda que tengan relacionada con su condición sexual. “Muchos de los albergues que hay en la ciudad, aunque no discriminen a la población LGBT, no reconocen que es un grupo que necesita una atención diferente”, dijo Geoffrey L. Ream, quien coordina el programa de voluntarios en ‘Sylvia’s Place’ y quien además es profesor en ‘Adelphi University School of Social Work’. Según Ream entre el 25% y el 50% de las personas que utilizan los servicios del albergue son latinos, que en muchos casos no encuentran lugar entre los estrictos valores católicos —y machistas— que en general caracterizan a algunas familias hispanas. A ‘Sylvia’s place’ acuden no solo habitantes de Nueva York sino también de otros estados e incluso de otros países. “La gente llega a Nueva York con la idea de que este es un paraiso para los homosexuales, pero se estrellan con la realidad no poder encontrar un trabajo o un lugar para vivir”, dijo Bearn. De los casi 20,000 jóvenes sin hogar en Nueva York, unos 7,000 de ellos son homosexuales o lesbianas, según un estudio de 2005 de la Asociación de Indigentes y Organizaciones de Jóvenes de la Calle de Nueva York.
