Madre de adolescente, que se suicidara tras sufrir acoso homofóbico, exige acción inmediata al Congreso
En Estados Unidos, la madre del chico que sufriera acoso homofóbico urgió al Congreso de su país a tomar medidas inmediatas para evitar la homofobia en las escuelas. La madre de Carl Hoover-Walker, de once años de edad, nacido en Massachusetts y que sufriera de ataques homofóbicos, ha pedido al Congreso hacer más para acabar con el problema. Sirdeaner Walker, se dirigió a los miembros del Comité de Educación ayer, diciéndoles: "¿Qué puede llevar a un niño de su edad a tal estado de desesperación como para quitarse la vida? Me hago esa pregunta todos los días y probablemente nunca conozca la respuesta. Lo que necesitamos saber, por ahora, es que Carl fue acosado implacablemente en su escuela”. Sirdeaner Walker encontró muerto a su hijo Carl al regresar de un servicio religioso en abril de este año. Ella asegura que su hijo fue acosado en el Colegio New Leadership Charter School por más de seis meses, siendo víctima de otros estudiantes que constantemente lo llamaban “gay” o “marica” y se burlaban de su manera de vestir. Sin embargo, al acudir con las autoridades escolares, estas calificaron el incidente como producto de la “inmadurez” de los jóvenes y Carl, que no se identificaba como gay, tuvo miedo de revelar quienes eran los perpetradores de los ataques. Dirigiéndose a los congresistas, la madre también dijo que había establecido contacto con la consejera de la escuela de Carl. “La consejera se reunía con Carl una vez a la semana, desde noviembre hasta cuando el murió. Ella subió con una hoja para cada uno de sus profesores, quienes pondrían dentro de un cuadro la palabra “uno” si Carl se comportaba bien o “cero” si no se comportaba. A las conclusiones que llegaron fue que Carl era el del problema. De víctima, todo paso a ser culpa de Carl, Carl era el problema”. "He hecho todo lo que se supone que los padres hagan” dijo Walker “Elegí una buena escuela, fui a todas las reuniones de padres de familia y maestros, llamaba regularmente a la escuela y llevé el problema del bullying ante las autoridades escolares. Y la escuela no hizo nada ni los maestros sabían que responder”. "El acoso escolar es un problema nacional y necesitamos de soluciones a nivel nacional para acabar con el. Maestros, administradores y el resto del personal escolar necesitan de apoyo y guía para asegurarse que todos los niños y jóvenes se sientan seguros y a salvo en la escuela. El Congreso tiene que asegurar que ellos tendrán guía y apoyo para implementar las políticas antibullying en todas las escuelas del país”. Walker ahora trabaja con GLSEN (Red Educativa para Gays, Lesbianas y Heterosexuales, por sus siglas en inglés) ayudando a que se turne el Acta para mejorar la seguridad en las escuelas, que busca implementar programas educativos que acaben con el acoso homofóbico en las escuelas. “Mi hijo solo tenía once años, aún no se identificaba como gay o heterosexual o cualquier otra orientación. Era un niño. Todos esos chicos en su escuela que lo llamaron de tantas maneras lo hicieron porque creyeron que eran las más hirientes y dañinas palabras que podían usar para insultarlo. Y esas palabras dejaron su huella en él”. Concluyó Walker.
